Cuando Esteban Grau y Antonio Danieli se conocieron en el año 2002, ambos habían desandado ya, varias veces, las entrañas secretas de la tierra. En Cuba, por ejemplo, Grau -espeleólogo matancero apasionado de la fotografía- había sido protagonista del descubrimiento de un nuevo sistema de galerías en las Cuevas de Bellamar, famosas a nivel mundial por su increíble reserva de cristal de cársita.

En Italia, Danieli lideraba el Team La Salle, organización que reúne hoy a fotógrafos y espeleólogos de más de 20 países, quienes se valen de las potencialidades comunicativas y expresivas de la imagen para transmitir, en tres dimensiones, la magnitud y belleza de paisajes terrestres y cavidades subterráneas en todo el mundo.

Los dos, aventureros y ambientalistas en esencia, apostaron por unir talentos y conformar el primer banco de imágenes tridimensional (3D) sobre el patrimonio subterráneo de la Isla y, posteriormente, extender sus esfuerzos a todas las áreas protegidas, parques nacionales y sistemas cavernarios de Cuba.

“Nos conocimos en un Congreso Internacional de Espeleología en Italia, donde yo estaba haciendo mi primera exposición de imágenes 3D. Esteban se interesó de inmediato y me invitó a venir a Cuba para que lo ayudara a dejar constancia gráfica de esas cavernas a las que no se podía acceder con facilidad. La preocupación estaba latente, puesto que Bellamar corría cada vez más peligro ante el inminente crecimiento de la ciudad y, con esa presión, organizamos la expedición a la Isla, afirma Danieli minutos antes de la proyección de sus materiales en Fábrica de Arte Cubano (FAC).

“Inmediatamente comenzamos a hacer un levantamiento fotográfico y, cuando conocimos la importancia del sitio que estábamos fotografiando, entendimos que el esfuerzo no podía quedar ahí, necesitábamos que los vecinos, niños y adultos de la comunidad comprendieran la urgencia de salvaguardar y proteger ese patrimonio cársico”, abunda.

Partiendo de la premisa de que no se puede proteger lo que no se conoce, Grau acudió a las autoridades de Matanzas y, con la ayuda de la Sociedad Espeleológica de Cuba y su homóloga en Italia montó una sala de proyección en 3D para, a través de las instantáneas, ganar terreno entre visitantes y locales y, sobre todo, crear en la población una conciencia de cuidado y compromiso ambiental.

“El primer recurso que tuvimos a mano fue la imagen, pensada también desde el arte, con valores estéticos. Así logramos llevar a las personas un mundo subterráneo que desconocían, lo pusimos al alcance de su vista y apelamos al entendimiento, a la cultura ambiental. Creo que podemos decir que, a través de las fotografías salvamos las Cuevas de Bellamar, lo que nos permitió ampliar el proyecto hacia otras líneas y áreas cubanas”, explica Esteban Grau, quien ha participado en la exploración y cartografía de los aparatos cársicos más importantes de la Isla.

Con estos créditos llegaron a FAC. La sala Humberto Solás abrigó la maravilla, el descubrimiento asombrado y asombroso del vientre de Cuba, ahora fotografiado con maestría por Grau y Danieli, quienes desandan el archipiélago con la seguridad de encontrar nuevos retos.

De sus manos llegaron materiales como Bellamar: revelando secretos, Cuba de agua y de piedra, y Bajo tierra y Cueva Chove, éste último referente a los dibujos rupestres más antiguos del mundo encontrados en Francia, con más de 65 mil años de existencia.

“Estamos salvando un patrimonio que le pertenece al mundo entero, más allá del área geográfica donde se encuentre ubicado. Me gusta imaginar al hombre generando ideas para proteger al planeta, que es la casa común de todos”, señala Grau al culminar la proyección.

Emocionado al volver a ver esas imágenes que han tomado 15 años en crecer, Grau confiesa: “A veces para lograr una foto pasan cinco días. Los lugares son difíciles, hay que pensar en cómo llegar, jugar con la luz, buscar alimentación, son muchísimos factores. Cuando te pones a pensar, es increíble que una imagen tome tanto tiempo; pero cuando veo a un niño atrapado con esa instantánea, siento que todo vale la pena.

“En el futuro quisiera irme más allá de las cuevas, lograr fotografiar a animales en movimiento y abarcar todo el patrimonio natural que coexiste en la Isla. Por ahí van los próximos pasos de este proyecto. Además, queremos incursionar en otras tecnologías del 3D como la fotogrametría, técnica usada generalmente para reconstruir excavaciones arqueológicas. Son muchas ideas, y vamos poco a poco, lo importante es que las personas conozcan las riquezas que atesora Cuba y su naturaleza, que entiendan que Cuba es hermosa tanto sobre la superficie, como por debajo de ella”.



Esteban Rubén Grau González (CUBA)
Miembro desde 1984 de la Sociedad Espeleologica de Cuba (SEC)
Presidente del Comité Espeleológico de Matanzas
Vise-Secretario de la SEC
Miembro del Grupo de EspeleoSocorro Nacional
Miembro del Equipo Asesor del Sistema de Áreas Protegidas de Cuba