Mezcla, fusión, riqueza, explosividad y virtuosismo musical; combinación ideal para aquellos viajan a través de las notas y acordes más diversos. Con la alegría del primer mes del 2018 llegó hasta la Fábrica de Arte Cubano (FAC) la edición 33 del Festival Internacional Jazz Plaza, una de las citas más esperadas por los seguidores del género en Cuba.

Sonidos de todas partes encontraron, en los espacios del proyecto liderado por X Alfonso, el camino para llegar a una audiencia ávida, conocedora y tremendamente musical. Durante cinco días FAC devino plataforma para el intercambio teórico-práctico, abrigando conferencias, paneles, presentaciones de textos y discos, así como también, sirviendo de escenario para conciertos muy exclusivos dentro de la amplia programación del mayor evento de jazz en la Isla.

Por sus escenarios desfilaron locales y foráneos, siempre con la sed infinita de compartir y dialogar sobre las tendencias actuales del género y las diversas formas de narrarlo. A manera de resumen, traemos desde Fábrica de Arte breves reseñas de algunos de los momentos más trascendentales del Jazz Plaza 2018.

*Iván “Melón” Lewis

Acompañado en el bajo por Alain Pérez y en la batería por Rodney Barreto -elenco cinco estrellas-, el pianista y compositor cubano Iván “Melón” Lewis, actualmente radicado en España, llegó a la Nave 4 de FAC como quien se acerca a un lugar anhelado y conocido. Con una maestría sutil, que amalgama con sencillez en composiciones exquisitas, el instrumentista logró conectar con cada uno de los presentes a través de la fusión de estilos que lo caracteriza, y que toma como eje esencial el amplio background sonoro que encuentra en Cuba.

“Existen muchos escenarios importantes en el mundo, pero para nosotros que crecimos en esta Isla, nos formamos acá y defendemos su música, no hay mayor placer que tocar en casa”, señaló Melón en los primeros minutos de su presentación, ovacionada de inicio a fin por un público heterogéneo, compuesto por visitantes internacionales y fieles seguidores de su obra.

Con la impronta de que la música manda, y así fluye, el repertorio escogido para su recital en Fábrica incluyó creaciones propias y otras de Alain Pérez, complemento desbordante en esta presentación que ratificó a Lewis como un defensor del lenguaje contemporáneo en el jazz latino de hoy.

*Yosvany Terry

Tras varios años sin presentarse en Cuba, Yosvany Terry volvió a escucharse en su tierra durante el Festival Internacional Jazz Plaza, con esa genialidad que trae la música cultivada en la Isla y nutrida por el mundo. De Nueva York existe mucho en su discurso -tal vez porque ha escudriñado cada sonido de esa ciudad desbordada de culturas-; sin embargo, su obra evidencia una alusión constante a su raíz, que persiste en cada creación.

Jugando con la potencialidad del chekeré, instrumento que conoce gracias a su padre Eladio “Don Pancho” Terry, Yosvany logra aportar a su saxofón la magia de un universo sonoro diferente basado, además, en las experiencias de los grandes músicos nacionales. “Cada vez que regreso profundizo en las tradiciones que provienen de nuestras raíces afrocubanas. Me gusta hacer trabajo de campo y aprender de los maestros que aún viven, sobre todo en el interior del país. Siempre hay cosas que aprender, porque la música existe mucho antes de que yo naciera y seguirá cuando desaparezca”, puntualiza.
Durante su concierto en FAC Terry agasajó la cultura arará, con una presencia notable en su repertorio y realizó un paseo por su extensa producción discográfica, acompañado de los instrumentistas que habitualmente desandan los escenarios internacionales junto a él. Su presentación, íntima y calurosa, transmitió nota a nota la nostalgia por un paisaje que lo acompaña, ciertamente, en cada una de sus composiciones.

*Ted Nash

Ted Nash visitó por primera vez Cuba en el año 2010, a través de un viaje que realizó con la Jazz at Lincoln Center Orchestra, de Estados Unidos. Desde aquella ocasión, su admiración por el afrojazz y el latin jazz echó raíces en La Habana, ciudad a la que regresó durante la reciente edición del Festival Jazz Plaza, para compartir y descargar con sus amigos de entonces.

Invitado especial de la cita musical, el también fundador de la Jazz Composers Collective llegó hasta FAC para participar en las sesiones teóricas y académicas del evento, con una conferencia sobre la importancia del saxofón en la historia y el devenir del género. Su encuentro resultó espacio para escuchar consejos y vivir la experiencia de la improvisación frente a decenas de estudiantes e instrumentistas, convocados por el talento y virtuosismo que representa Ted Nash.

“Estoy encantado de regresar a Cuba”, apuntó este premiado artista, laureado recientemente con el Grammy 2017 al mejor álbum de grandes conjuntos de jazz, con la placa Presidential Suite. En su conferencia dialogó con los presentes sobre la importancia de la comunicación en escena y la necesidad de conectarse con el instrumento para poder lograr escuchar su verdadera voz.

*Ramón Valle

Ramón Valle toma posesión del piano con ganas, figuradas, de devorarlo. Su pasión por el instrumento fluye hasta la punta de los dedos y, en cada nota que toca, deja escapar un poco de gracia criolla, de vida y energía. Luego, al terminar ese momento de lirismo hipnotizado, encarna con naturalidad al cubano conversador, natural e íntimo.

Invitado especial de la 33 edición del Festival Internacional Jazz Plaza, Valle - radicado en Holanda-, pisó por segunda ocasión FAC para regalar a un numeroso auditorio sus últimas creaciones, llenas de poder y espiritualidad. Durante más de una hora conjugó técnica y personalidad en escena, mientras dialogaba con el auditorio a través de sus auténticos tumbaos, permeados con los ritmos que viajaron de África a América.

Su inspiración, marcada por una profunda nostalgia de la Isla, se nutre de la esencia del cubano de a pie, ese de quien toma su gestualidad y ritmo para transformarlo en música. “Me encanta la energía que respiro siempre en Fábrica”, expresó este pianista que recurre a sus raíces como fuente principal de asiento para el proceso creativo.

Considerado por los medios internacionales como un seductor detrás del piano, Valle puede definirse -y así lo evidenció en su presentación en FAC-, como un exponente capaz de lograr un coherente y dulce trabajo armónico, reforzado por la profunda ligereza de sus melodías y su concepción rítmica.

*Aruán Ortiz:

El pianista Aruán Ortiz resultó el escogido para despedir el último día del Jazz Plaza en una de sus subsedes, la Fábrica de Arte Cubano. Por primera vez -de manera oficial en la Isla-, el consagrado instrumentista ofreció un concierto donde aprovechó para presentar algunos temas de su más reciente producción discográfica Cub(an)ism, álbum que “… ofrece una visión completamente diferente, fusionando deliberadamente las raíces y los ritmos afrocubanos con los modismos progresivos del jazz donde prevalecen la abstracción artística y la agudeza de timbre”.

Su paso por la escena de FAC demostró el poderoso concepto musical que defiende, a través de una técnica de gran alcance, razón que lo ha llevado a convertirse en piedra angular del movimiento jazzístico de Nueva York, donde en los últimos años ha despegado su carrera, apareciendo al lado de figuras como Michael Attias y Nasheet Waits.

Con tanta música dentro de sí, no es de extrañar entonces que durante su presentación en FAC apenas balbuceara unas palabras al público, tal vez por timidez, o sencillamente porque para Ortiz, todo lo que debe ser contado está ajustado y traducido a su piano.