Con el performance The Little Brother, del joven artista Humberto Díaz, Fábrica de Arte Cubano (FAC) se sumó este jueves a la primera edición del Havana Art Weekend, evento que pretende generar sinergias entre las diferentes plataformas ya existentes y convertirse en una cita anual que apoye y promocione la producción actual del arte cubano, en su contexto de origen.

La exhibición, que aunó a más de 50 participantes, resulta un acercamiento a las cámaras de vigilancia, viendo la tecnología desde diversos enfoques conceptuales, sobre todo como mediadora.

Se llama The Little Brother porque, generalmente en el mundo estos sistemas son conocidos como The Big Brother, y me gustó la idea de recrear una obra que retratara el encuentro entre ambos “hermanos”, explica Díaz, quien ha trabajado con esta idea en gran parte de sus creaciones.

Durante una hora, jóvenes y adultos de diversos grupos etarios, se ubicaron justo frente a las cámaras de vigilancia de FAC, algunos escuchando música, otros ignorando a los equipos o, simplemente, mirándolos constantemente, en una especie de juego entre “vigilante-vigilado”.

“Muchos eran estudiantes, algunos artistas, y otros tantos participantes de la calle, personas que he conocido en diversas circunstancias y que no tienen que ver nada con el mundo cultural, pero a los que les agradó la idea, señaló.

“Yo no trabajo con conceptos unidireccionales, a un mismo elemento me aproximo de disímiles maneras”, puntualizó sobre el trasfondo discursivo del proyecto, que de manera sutil concibe generar curiosidad e interacciones.

“No era imperativo que fueran estatuas, simplemente quería que jugaran con la noción del hermano menor y mayor, conectando a través de esa relación que se establece con las cámaras”, puntualizó el artista, quien ha recreado performances similares en otras ocasiones, como el denominado Observador Pasivo, estrenado en Lituania.

Havana Art Weekend, programa de cuatro días que incluyó inauguraciones, exposiciones, proyectos site-specific e intervenciones en estudios de artistas y otros espacios de la ciudad, pretende convertirse en antesala anual de la Bienal de La Habana y, en esta ocasión, presentó más de 15 propuestas pensadas específicamente para la ocasión.