Hace apenas un mes, Fábrica de Arte Cubano (FAC) abrió sus puertas a las clases gratuitas de afrobeat, estilo danzario resultante del homónimo género musical, donde se combina la música africana con una clara influencia de jazz, funk, highlife y yoruba.

Desde el inicio, la afluencia de público sorprendió, sobretodo porque en la Isla resultan escasos los seguidores de esta modalidad africana, caracterizada por sus movimientos ondulados con la cadera y la gran energía que se libera en cada uno de sus pasos.

“Nunca esperé ver a tantas personas en mi clase, tal vez lo que más me llamó la atención, es que, desde el inicio, no fue solo para jóvenes, sino que se integraron participantes de todas las edades”, comenta Yosel Milanés, profesor que actualmente se desarrolla como coreógrafo en la compañía Havana Queens.

“El afro es algo que motiva. A veces las personas no saben bien de donde procede el estilo que están bailando, pero lo disfrutan, transmite mucha alegría”, asegura este joven que estudia, de manera autodidacta, las particularidades del género.

La primera lección nucleó cerca de 50 interesados. Las nociones impartidas fueron sencillas, básicas. Milanés parte de que, al confluir cubanos y extranjeros, el lenguaje danzario debe ser simple para facilitar la comprensión.

“Trabajo para todo tipo de público y eso me gusta. Al terminar los encuentros, muchos vienen a preguntarme dónde pueden aprender más, y eso me alegra, me llena. Fábrica me ha dado el espacio para conectar, despejar mi mirada y mostrar esta interpretación muy personal del afrobeat”, apunta.

Yosel afirma, además, que las academias cubanas adolecen de falta de información sobre este estilo, por eso, cada vez que puede, busca información y estudia, tratando de sellar una mezcla propia que contenga influencias de la salsa, la rumba y el hip-hop.

Por su parte, Ana Laura Bermúdez, participante de 19 años, confesó que las clases le dan otro sabor a su noche. Además de bailar, comparte con amigos, conoce personas nuevas y desarrolla un poco más su pasión por la danza. Para ella los jueves resultan días ansiados.

Como Ana Laura, otros tantos jóvenes han encontrado en este espacio de FAC una oportunidad para combinar aprendizaje y diversión, bajo la batuta de alguien que defiende la danza como forma de vida.

El afrobeat, como estilo musical, surge en el sur de Nigeria en la década de los sesenta, con una base muy estimulante. El creador de esta modalidad fue Fela Kuti, multi-instrumentista y cantautor nigeriano, activista de los derechos humanos.

Como estilo de danza, impera la diversión y la buena energía de los mejores ritmos africanos. Es un baile que hace que tu cuerpo se mueva sin parar al ritmo de la percusión.