Imagina la presión de un concierto, las voces del público impaciente, la agitación de los nervios. Imagina que, mientras repasas cada uno de los temas a defender, caminas hacia el escenario y tomas asiento frente a tus seguidores. Visualízate entonces, cinco minutos después, participando en una entrevista amena y desenfadada, en el mismo escenario donde, media hora más tarde, estarás conectando con el auditorio a través de la música.

Si logras recrear todo eso, estarás dando el primer paso para entender ADN Music, ese nuevo espacio que Fábrica de Arte Cubano (FAC) ha concebido como una charla entre músicos, conducida por el locutor, instrumentista y especialista Juanito Camacho, quien confiesa que el encuentro comenzó a “cocinarse” en el año 2015, durante la visita de la banda norteamericana The Dead Daisies.

Con apenas tres programaciones hasta la fecha, protagonizadas por Yassek Manzano, Héctor Quintana y el grupo Tendencia, sucesivamente, ADN…; despunta por la novedad de conjugar conversación y creación, logrando un producto auténtico, necesario y entretenido, definido así por Quintana, guitarrista invitado.

“En uno de los tantos encuentros previos, X Alfonso me propuso el nombre del espacio y me pareció espectacular. Yo había pensado en otras variantes también, pero ninguna me pareció tan acertada como ADN Music, que transmitía exactamente el concepto de lo que queríamos lograr en esas charlas, explica Juanito Camacho.

“Las cosas hay que hacerlas con un alto nivel de energía, y tuve confianza en lo que podríamos lograr con esta maravillosa oportunidad que considero una experiencia nueva para mí; porque no es lo mismo estar en una cabina de radio donde la interacción que generas con los oyentes es poca, a pararse frente al público y, en vivo, medir la temperatura de la audiencia”, señala.

Con una frecuencia quincenal, el encuentro se estructura a partir de un cuestionario previamente elaborado por el conductor. Las motivaciones de la plática fluctúan entre temas como las influencias, proyecciones, expresiones y valoraciones del entrevistado sobre el contexto artístico y su carrera, de manera general.

“Mi objetivo es que el momento fluya espontáneamente. Trato de hablar de detalles del artista, posibles preferencias y conexiones con otros referentes. En ocasiones hago un alto para explicar a los presentes las menciones y aclarar las terminologías que pueden oscurecer la conversación. Para mí, lo más importante es que sea una narración amena, cómoda.

“No descarto la idea de que, algún día, podamos dar espacio a que los espectadores participen y hagan sus preguntas. Estoy abierto a crear y recrear nuevas ideas en el camino”, puntualiza este amante de la música quien asegura, además, que en la geografía cubana no existe otro proyecto como ADN Music.
Después de su intercambio, el guitarrista Héctor Quintana comentó: “El mayor éxito de ese espacio, en mi opinión, es que el público puede combinar el ocio con el arte, a la vez que conoce acerca del artista que va a escuchar. La buena vibra y la confianza que inspira Juanito me hicieron sentir relajado, cómodo. En realidad, me sentí como si estuviera conversando en la sala de mi casa”.

Con esta impronta, ADN… se proyecta como una oportunidad muy singular dentro del contexto cultural cubano, al imbricar diálogo y música en un solo espacio. Entender los procesos íntimos, las inspiraciones y desvelos del intérprete constituye un factor atrayente para aquellos que buscan las diversas aristas de la creación artística.

Por lo pronto, con apenas tres sesiones, su acogida entre visitantes locales y foráneos es fenomenal y se sueña que, poco a poco, FAC, con su espíritu de renovación y regeneración cultural, logre hacer de éste un proyecto sin barreras geográficas, que implique a intérpretes de todas las latitudes.